Lustrabotas

Con su paso lento iba Tío Paco rumbo a su puesto callejero. Colgando del costado más cansado llevaba un cajón en bandolera con betún, gamuza y cepillos. Nunca le faltaba el ramo de fresias que le recordaban quién lo esperaba en casa. Llevaba una gorra que armonizaba los surcos de…

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